La década de la sincronización

Hace cien años, los diseñadores y arquitectos de la Bauhaus y el movimiento moderno rompieron con el concepto tradicional de la vivienda y sus espacios, proponiendo nuevas maneras de construir, de distribución y de equipamiento, y, en consecuencia, de habitar y de relacionarse con el entorno. Si bien, gran parte de sus planteamientos estéticos y constructivos, como el racionalismo, la industrialización o la incorporación de nuevos materiales y avances técnicos, han tenido una gran repercusión y desarrollo desde entonces, la sociedad, sin embargo, ha ido a otra velocidad a la hora de adoptar ciertos modelos de formato, concepción y uso del espacio doméstico a los que estos movimientos abrieron la puerta. Desde entonces, la vivienda ha estado en constante revisión, reformulación e, incluso, experimentación, habiendo tenido un profundo interés proyectual para la mayoría de los arquitectos y diseñadores de mayor calado del siglo XX, y lo que llevamos de XXI.

Estos modelos del espacio doméstico, en síntesis, han estado orientados a conseguir una mayor flexibilidad de su formato, concepción y uso, frente a los esquemas tradicionales. El cambio de mentalidad necesario para comprender y acondicionar el hogar como un entorno capaz de posibilitar dicha flexibilidad ha ido mucho más lento, pues para la gran mayoría de la sociedad ha sido una necesidad progresiva según iban evolucionando las estructuras sociales y los estilos de vida. Aunque en las últimas dos décadas, el ajuste de mentalidad con respecto al hogar como un posible espacio cambiante, fluido y más versátil se hacía ya palpable, la pandemia por Covid-19 y sus confinamientos pusieron sobre la mesa la evidencia de esta carencia o necesidad en muchos hogares.


El proyecto expositivo de Escenarios de un Futuro Cercano empezó a fraguarse pasada la emergencia inicial y los confinamientos más restrictivos, con los procesos de vacunación ya en marcha y la apertura a la convivencia con el virus. Esto favoreció un enfoque reflexionado, con perspectiva y conclusiones consolidadas en torno a cómo la pandemia había impactado en el entorno doméstico. Frente a la locura de acciones relámpago emprendidas en el hogar con motivo de los confinamientos, las verdaderas necesidades funcionales y de equipamiento que demandaba la sociedad para el hogar contemporáneo tras la pandemia, se manifestaron con una vehemente claridad. A la cabeza en el ranking: una mayor flexibilidad. La sincronización estaba servida.

Así, la gran cuestión en torno a la que gira Escenarios de un Futuro Cercano es la flexibilidad, a través de una serie de instalaciones y piezas, que hacen un zoom sobre partes concretas de la vivienda, proponiendo tanto equipamiento como soluciones que nos puedan conducir a un entorno doméstico más versátil y adaptado a los nuevos estilos de vida. Piezas de mobiliario e iluminación, así como escenas domésticas, concebidas por una serie de diseñadores, arquitectos, firmas de equipamiento, de materiales o del ámbito de la construcción, seleccionados para trabajar en equipo en diferentes tipos de proyectos para la muestra.   

Aparte de la flexibilidad, los participantes podían trabajar sus propuestas adicionalmente en torno a otros cuatro conceptos más, sin necesidad de ser simultáneamente. Por un lado, multifuncionalidad y modularidad, dos cuestiones no exentas de encerrar flexibilidad en sí mismas. Como premisa, ambos planteamientos debían ir un paso más allá con respecto a cómo se han resuelto hasta ahora estas mismas prestaciones: la multifuncionalidad debía ser más equilibrada, de modo que no hubiera funciones principales y secundarias (o funciones deficientes en su cometido), y la modularidad debía proporcionar una reconfiguración práctica, eficiente y activa, evitando las composiciones estáticas y sistemas de anclaje que se deterioraran con el tiempo, menoscabando la capacidad de replanteamiento.

Por otro lado, las propuestas también podían girar en torno al nomadismo, que encierra flexibilidad en cuanto a estilo de vida y también es susceptible de un equipamiento ad hoc. Si bien, el nomadismo sufrió un parón durante la pandemia, la tendencia de la sociedad a cambiar su lugar de residencia con frecuencia es cada vez más común y se ha recuperado en cuanto se han relajado las restricciones. Por último, transversalmente todas las propuestas debían estar trabajadas desde la sostenibilidad, entendida no solo desde una concepción respetuosa con el medio ambiente a nivel de recursos, materiales, huella, reciclaje y economía circular, sino también mediante el planteamiento de fórmulas que aportaran soluciones polivalentes o a la larga para las diferentes etapas de la vida, que es también otro modo de ser sostenible.

La exposición Escenarios de un Futuro Cercano es un ejercicio de prospectiva sobre cómo serán nuestros entornos domésticos de aquí a diez años, pero no desde una perspectiva disruptiva y utópica, sino a partir de cuestiones que están sobre la mesa desde hace décadas y que hasta ahora no se habían sincronizado con una sociedad tan abierta al cambio y a la flexibilidad en el ámbito doméstico como la actual. Flexibilidad, multifuncionalidad, modularidad, nomadismo y sostenibilidad son cinco conceptos que no son nuevos, pero que ahora han de replantearse para un escenario distinto, que sea capaz de dar respuesta a las nuevas tendencias en estilos de vida, reflejando a su vez los cambios que hoy atisbamos, atendiendo a las realidades sociales, tecnológicas y sostenibles contemporáneas.

Tachy Mora.

Periodista especializada en diseño y comisaria de Escenarios de un Futuro Cercano.


Instalaciones

Topografía de la Vivienda

Diseño de Arqueha

Link & Inflate Link

Diseño de Raw Color

Tape System

Diseño de Clap Studio

Cabana

Diseño de Isaac Piñeiro

Big Bang Kitchen

Diseño de Cierto Estudio

Ola Plus

Diseño de Silvia Ceñal

Babel

Diseño de Cambres Design

Mood

Diseño de Nahtrang

Work fron Anywhere Hub

Diseño de Eli Gutiérrez Estudio

8′ 33»

Diseño de A-R-O

(Alejandra Gandia-Blasco, Rocío Gambin & Oiko Design Office)

505

Diseño de Expormim

Dania

Diseño de Momocca

Pey Superligera

Diseño de Julia Esqué, Marc Moro & Jaume Ramírez